sábado, 21 de enero de 2012

Capítulo 74

Capítulo 74

  Cuando decidí ir a vivir a Nueva York, lo hice para huir y no estar presente en una relación que me dolía, cuyo componente era un chico del que creía estar enamorada.
  Obviamente, estaba equivocada. No sabía en qué consistía el amor, de eso no cabía duda. Creía estar sufriendo una situación insostenible, creía no poder soportarlo… pero nada de ello estaba fundado en algo lógico. ¿Acaso alguien es capaz de definir qué es el amor? Dudaba en que alguien pudiera hacerlo. Cada persona entiende su propio concepto de amor, vive ese sentimiento de una manera diferente, y probablemente existirían decenas de sensaciones diferentes que se sienten al estar enamorado.
  Unos hablarían de mariposas en el estómago, adrenalina en las venas, manos sudorosas o taquicardia. Otros en cambio dirían que es ese estado de compenetración con otra persona, de respeto mutuo, una sensación de aprecio hacia otra persona no comparable con nada más.
  Yo no había conseguido descifrar qué era el amor para mí. Tan solo estaba segura de que jamás había estado enamorada, sino engañada… hasta que Jaden se cruzó en mi vida. Siempre he pensado que las cosas no pasan por que sí, que todo en la vida tiene un por qué.
  Si una chica de veinte años camina por la calle indecisa, sin saber qué camino tomar para llegar antes a su nuevo trabajo, y al escoger el camino de la derecha conoce al chico con el que pasará el resto de su vida… no es simple casualidad. También podría haber escogido el otro camino, pero no lo hizo. Quizá este razonamiento pueda parecer estúpido e ilógico, pero puede que yo misma sea así, estúpida e ilógica a mi manera.
  Si yo hubiera decidido no ir a Nueva York, hubiera escogido otro instituto de Queens, o me hubieran asignado otra familia en la que vivir; puede que jamás hubiera conocido a Jaden y a mis amigos, a Monique o a Mark. Todo habría sido distinto.
  Pero por alguna razón inexplicable, todos tomamos un camino u otro en la vida, y nos pasan cosas buenas o malas, y podemos llegar a formularnos el “y sí…”
  Probablemente la gente viva su vida sin más, sin preguntarse estas cosas, sin preguntarse qué podría haber pasado si no hubiera conocido a su esposa, o si hubiera nacido en otro lugar.
  Pero yo soy una persona muy compleja, y siempre lo he sido, y lo más probable es que siga siéndolo. Así que no puedo vivir la vida sin más, sin preguntarme cosas, sin indagar más en mi alrededor o sin estudiar a las personas.
  Por ello era incapaz de preguntarme el “que hubiera pasado sí…” Tal vez, si hubiera pasado de Jaden cuando tocó mi ventana aquella noche, si no hubiera bajado, si Mark y sus amigos no hubieran pasado borrachos por allí… Tal vez entonces Jaden no estaría dormido en una cama de hospital, recuperándose –o no –de un traumatismo craneal, con la nariz rota y sin poder decirme un simple “adiós”.
  Tal vez, si Mark no hubiera visto aquel sobre encima de mi cama, esos billetes de avión, su agresividad no se habría despertado, pensando que iba a abandonarle, como lo había hecho su padre. Tal vez, si yo hubiera tenido un sueño tranquilo aquella noche de sufrimiento y no hubiera gritado gritando el nombre de mi novio y despertando a Mark, tal vez él nunca habría culpado a Jaden de haberme hecho daño.
  Tal vez, si hubiera acompañado a Ingrid aquella noche después del entrenamiento, ella aún seguiría con nosotros, y no tendría a todo el cuerpo de policía de Queens colaborando para encontrarla.
  Tal vez se podrían haber evitado muchas cosas, pero era tarde.
  Y a pesar de estar enfadada con el destino porque las cosas fueran de esa forma y no de otra, a pesar de mi inseguridad e impotencia, a pesar de todo, una cosa tenía clara:
  Jamás había querido a nadie como ahora quería a Jaden. El destino había sido justo e inteligente en esa ocasión. Le había cruzado en mi camino, nos había favorecido para que nuestra historia fuera posible.
  Aquel chico de dieciséis años, pelo claro y sonrisa perfecta era lo mejor que había tenido nunca. El amor de una madre está bien, pero no era comparable con la pasión que sentía por él. Jaden formaba parte de mí, era una pieza en mi puzzle, sin él mi vida no podía estar completa.
  ¿Qué sentido tenía marcharme, dejar una parte de mi existencia allí? ¿Qué pasaría sí Jaden se despertara, quizá meses después del accidente, y viera que yo no estaba allí? No podía hacer eso, simplemente no habría estado bien.
  Tal vez, la mayoría de la gente pesaría que era una niñata inmadura por dejar mi vida, construida junto a mí madre por un chico. Tal vez pensarían que éramos unos inconscientes, que estaba destrozando mi vida y que me arrepentiría en un futuro.
  Todo aquello era posible, negarlo no tenía sentido. Yo no sabía qué podría pasar en un futuro, ni siquiera sabía si Jaden despertaría y no sería capaz de recordarme, sufriendo de amnesia, tan común en aquellos casos.
  No podía saber nada con certeza, no podía estar segura de cómo me irían las cosas allí. Pero había otra cosa de la que estaba segura: ya habían pasado por mi cabeza demasiados “y sí…”, y no quería tener que arrepentirme de no haber hecho algo, otra vez. Nada podía cambiar lo que había pasado, no podía retroceder en el tiempo y hacer que las cosas ocurrieran de otra forma. Pero si que podía escoger el futuro, y decidirlo bien, para no tener que arrepentirme, como en todo lo anterior.
  Y había algo que sabía a ciencia cierta: no quería llegar a los cuarenta y pensar que alguna vez había tenido sueños, y que los había dejado todos a miles de kilómetros de distancia.
  El futuro estaba ahora en mis manos, yo podía dirigirlo a mi gusto. Sabía que sería difícil, tal vez imposible, pero debía luchar por que las cosas salieran bien. Debía quedarme con ellos, con él: la razón de mi felicidad.




                                                                                FIN 




“La totalidad de este libro está registrada por su autor. Cualquier intento de copia se considerará una violación de los derechos de Propiedad Intelectual del autor”.










Hola a todas,
Supongo que ahora mismo estaréis sintiendo la misma pena que yo porque se ha acabado. Ha sido un placer compartir mi historia con todas vosotras, y me habéis hecho muy feliz con vuestros mensajes de apoyo. Nunca dejaré de luchar hasta que este libro sea publicado, eso os lo prometo. Espero que algún día podáis mirar a vuestra estantería y tenerlo entre los demás, con hojas de papel. Tengo esperanzas en que así sea, tarde o temprano. 
Supongo que recordaréis que os dije que quería hacer un twitcam para resolveros las dudas o cualquier cosa que queráis decirme, ideas para el próximo libro, lo que sea. Podéis contactar conmigo vía twitter @CallmeRebeca o por correo rebecacuenca94@hotmail.com para decirme día y hora que os venga bien para hacerlo. Espero vuestros comentarios, en dos o tres días publicaré otra entrada para confirmarlo.
Muchas gracias a todas por vuestro apoyo, un beso grande. 

1 comentario:

  1. :OO
    Yo no quiero que se acabe!
    Peero que sepas que cuando este en una librería, yo iré la first guan a comprarlo :) y si subes segunda parte me avisas ok <3
    Y... Ya :D
    Sigue escribiendo cosas asi, que a mi, por lo menos, me encantan :)
    Muak XO

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